Mañana es Sant Joan, fiesta con esencias de verano. Es el pistoletazo de salida para empezar a vivir días de sol y lecturas interminables en la hamaca y noches de arena fría y sonidos de mar que hipnotizan. Tardes llenas de charlas viendo al sol adormilarse. Horarios rotos y sensaciones de bienestar que en otras estaciones del año son realmente diferentes, aunque igualmente agradables.

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Mis experiencias de verano están muy arraigadas a la costa, a las largas tardes tirada en la playa con amigos, a palas en la orilla y cañas en el chiringuito. A nadar hasta la boya más próxima y acelerar el ritmo a la vuelta por encontrar medusas ‘asesinas’. A devorar libros viendo jugar a la pelota a un grupo de niños.

Pero, sobretodo, a vivir sin prisa con los míos los días largos de agosto, a no tener pausas y salir en bicicleta sin reloj, con la única condición de volver a casa antes de anochecer, a pasar las tardes de lluvias en Hondarribia jugando al parchís, a pescar y bucear, a irme a dormir con una sonrisa porque mañana el día volverá a ser tan grande como el de hoy. Con mi gente. Con los que me llenan y me hacen sonreír.

¡Con los que me siento FELIZ!

SandalsConclusión: mima y cuida a los que te hacen pasar estos grandes momentos, estas bonitas sensaciones. Son vida y serán recuerdos que explicarás con añoranza por haber pasado.

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