Se dice que la vida es una suma de momentos, de fotografías, de situaciones congeladas en nuestra memoria, compartidas con aquellas personas a las que queremos, admiramos y nos aportan cosas que son buenas para nosotros, que nos enriquecen y llenan. Esos momentos, esas fotografías de la memoria son la historia que hace completa nuestra vida.

Confieso que tengo una gran debilidad. Disfruto de momentos de intimidad con personas cercanas a mi. Disfruto de ese café en un rincón tranquilo de un bar, adoro la última copa de Ribera en una cena llena de confidencias, me enamora pasar ratos sin reloj, sin tiempos ni límites confiando mis verdades y mis mentiras a alguien que las escucha con pasión. Esa pasión que pongo al escuchar las suyas.  Y que hace que ese rato y esa persona sea única.

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En el mundo en el que acabo de sumergirme, el del coaching, a esta actitud la llamamos “escucha activa”. Es la capacidad de desaparecer del mundanal ruido. Es tener ojos y oídos sólo para esa persona. Es estar consciente e inconscientemente en la historia del otro y sentir que también es tuya. 

Aquellos que disfrutan de esos exquisitos y ricos momentos saben y entienden de qué hablo. Para mí, esas son las fotografías de mi historia, son los momentos con mayúscula de mi vida, esenciales para sentirme viva. En definitiva, es prometer calidad y compañía sin más placer que el de estar.

7 comentarios
  1. Tina
    Tina Dice:

    Lo cierto es que la tuya es también mi debilidad. Me encanta escuchar activamente a la gente que quiero!!! simplemente ESTAR… felicidades por tu nuevo blog! tiene muy buena pinta! bso

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  2. Iss
    Iss Dice:

    Escuchar, acto simple que se convierte en enorme virtud en un mundo dónde nos rodea tanto ruido..

    Qué buena iniciativa…Prometo escuchar tu blog! 🙂

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  3. Isa
    Isa Dice:

    Escuchar, acto simple que se convierte en enorme virtud en un mundo dónde nos rodea tanto ruido.
    Qué buena iniciativa…Prometo escuchar tu blog!

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  4. Fina
    Fina Dice:

    Escuchar, saber escuchar en estos tiempos gran virtud , pero para mi escuchar es aprender y saber captar que a veces el que te habla no quiere solo que le escuches sino que veas en sus silencios una necesidad vital de sentirse amado y comprendido. Besos y adelante

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